Blog sobre aceites esenciales y aromaterapia

Cuento infantil aromático para Halloween

Cuento infantil aromático para Halloween

30 de octubre

Muchos niños disfrutarán esta noche con los disfraces, juegos, cuentos e historias terroríficas. En Sîsen, sabemos que los aceites esenciales despiertan muchas cosas en nosotros y a través de ellos podemos oler historias.

Hoy contaremos una de esas historias para estimular la creatividad y la magia de los más pequeños.

Te proponemos un juego olfativo para ti y los tuyos, acompañar al cuento de Halloween con aromas de aceites esenciales. Una manera de sentir la historia más próxima.

Prepara un lugar donde se sienten los niños de manera cómoda, alrededor del cuentacuentos. Ten preparados los aceites esenciales que vas utilizar, para evitar cualquier accidente con los niños, es mejor que estén fuera del alcance de ellos. Te recomendamos que tengas preparados los papelitos impregnados con los aceites esenciales Sîsen, marcados antes de cada fragmento del cuento. No es necesario que utilices todos lo que ponemos en cada fase del cuento, decide los más convenientes o los que ya tengas. Si lo haces tal cual lo contamos, haz las pausas convenientes. La tira con el aceite esencial se entrega antes de cada fragmento (eaceite esencial que se utiliza en cada momento queda marcada en paréntesis).

La leyenda de Smelling y la Bruja Nosma

Comienzo preparación de los aceites esenciales utilizados: Naranja, Bergamota, Lavanda.

Había una vez que una vez había un pequeño reino lleno de aromas, (aceite esencial de naranja) lleno de aromas dulces y alegres como la naranja (aceite esencial de bergamota), verdes y armoniosos como la bergamota (aceite esencial de lavanda) y a campos, y a flores como la lavanda.

En el reino de Smelling vivían en una fusión perfecta de amor y alegría. (Aceites esenciales de limón y pomelo) Todos vivían en Smelling en sintonía de la danza aromática cada día. El sonido de las risas hasta se olía con las cosquillas del chispeante limón y el alegre pomelo.

Descanso aromático

Los habitantes del reino de Smelling eran felices y olían, olían…olían bien ¡olían a felicidad!

¿Lo notáis? Qué magnífico vivir en un reino así. ¡A mí me encantaría vivir en un reino así! ¿Y a ti?, ¿a ti también?

Pero Smelling no era siempre así, había un día, un día de los 365 días del año que no era así… Ese día no olía a nada. Ese día el aroma de su hogar, de su familia, de las risas, de los campos… se convertían en un recuerdo lejano. ¿Os imagináis no oler a nada? el vacío aromático generaba tal tristeza, que ni los helados de fresa, ni los de limón, ni los de chocolate olían, ni sabían a nada.

¿Como podía ser? Se preguntaban muchos… Contaba el hombre más anciano de Smelling, que aquello que sucedía era debido a una maldición. Y agarrándose, la barba blanca y larga, el anciano, contaba así:

(Aceite esencial de ciprés) En el profundo y frondoso bosque que rodea a Smelling, donde los árboles se abrazaban los unos con los otros como hermanos, (Aceite esencial de cedro) el aroma de los árboles se hacía presente en la entrada del camino. (Aceite esencial de Ylang ylang) Cruzando el puente de un río, donde las abejas y mariposas revoleteaban absorbiendo el néctar de las flores más dulces que hacían tan bello el lugar.

(Aceite esencial de Eucalipto) Pero al cruzar el puente, todo cambiaba, la oscuridad de una larga e interminable noche invadía el otro extremo del bosque… El fuerte y frío viento del norte soplaba y corría con la intensidad como el galope de los lobos hambrientos.

(Aceite esencial de Incienso) Al fondo, traspasando la maleza, se distinguía una vieja y pequeña casa. A través de los sucios cristales se podía distinguir luz en su interior, era de un fuego, y sombras en movimiento. El aroma de una antigua chimenea en funcionamiento.

Casa en el bosque

Descanso aromático

Allí vivía La Bruja Nosma, quien en otro tiempo había sido una joven del reino de Smelling. Nosma había nacido con la peculiaridad de alguien que no podía oler, pero también alguien que no emitía ningún olor. ¡Nosma no olía! Tampoco al nacer tuvo el dulce aroma de un bebé.

Pasó de un hogar a otro, rechazada por sus propios padres y por los habitantes del reino de Smelling por el miedo que infundía.

Los días pasaban llenos de aromas, Nosma aprendió a convivir convirtiéndose en alguien invisible para el resto. Nadie detectaba su olor, y así conseguía pasar desapercibida.

Un día llego a Smelling un vendedor ambulante, dando remedio y solución a cualquier problema de los habitantes. (Aceite esencial de Clavo) Desde un crecepelo, hasta un dolor de muelas.

Nosma observaba a lo lejos las fantásticas soluciones que el vendedor daba y garantizaba, y la satisfacción que tenían los clientes al salir.

Descanso aromático

Nosma se acercó, y le comentó al vendedor su problema. Sorprendido, el vendedor sacó una preciosa botella de cristal tallado y se la ofreció, al abrirla, sonó como en baile una música celestial con el aroma del perfume más cálido y deseado. Nosma no podía oler, pero podía escuchar aquello. Se aplico el musical perfume, y comenzó a sentir la vibración de las notas, que hicieron que sus pies se movieran al ritmo. Y comenzó a bailar y bailar, sin poder parar y cuanto más bailaba, más sentía, hasta que en uno de los suspiros comenzó a sentir como las notas subían y se filtraban por su nariz. Solo una gota de aquel milagroso perfume y ella podía oler y ser olida. Pero el coste de dicha fragancia era demasiado alto, para nuestra querida Nosma.

El astuto vendedor prometió a Nosma que le regalaría el perfume si hacia algo por él. El vendedor sacó una botella de un mayor tamaño, pronunciando: “La noche más oscura está por llegar, en las sombras no te verán, y tu aroma no detectarán, la botella en mitad de la plaza abrirás, y con el primer cantar de los pájaros la cerrarás y me la traerás”.

Llegó la noche oscura, y Nosma realizó con éxito lo que el vendedor le había pedido a cambio. Nosma recibió su recompensa.

Nosma enseguida se puso el musical perfume. Y comenzó a sentir, miles y miles de aromas… Ahora todos los habitantes del pueblo miraban extrañados a Nosma, y comenzaron a saludarla, a hablar con ella, incluso a invitarla a sus casas… ¿cómo podía ser que Nosma, una jovencita tan bella, hubiera pasado desapercibida durante tanto tiempo? El aroma que desprendía Nosma era tan atrayente, que enseguida quedaron todos encandilados con sus encantos.

Nosma se llenó de felicidad, bailó, rió, olió, olió y olió tanto…hasta que quedó tan extasiada por tanto aroma que cayó rendida.

Al día siguiente, los habitantes del reino se despertaron como cada día, para comenzar con sus tareas rutinarias, y se dieron cuenta que nada tenía olor. ¡No podían oler! El rico aroma de la primera horneada del día, el olor de la hierba recién cortada, (aceite esencial de orégano) ni el aroma de una pizza recién hecha. ¡Los aromas de Smelling habían desaparecido!

Nosma se despertó del dulce sueño del día anterior, descubriendo que volvía a ser la misma Nosma de siempre. Corrió hacia el perfume, se puso una gota, pero no funcionaba. Nosma enseguida comprendió que había sido engañada, y corrió a buscar al vendedor. Pero el vendedor ya se había esfumado de Smelling. En cambio, encontró a todos sus vecinos aterrados, enfurecidos de que el aroma de su ciudad había desaparecido por completo. Al ver allí a Nosma enseguida comenzaron a relacionarla con lo que estaba sucediendo, acusándola y haciéndole responsable. Nosma se intentó defender, pero nadie la creyó. Hasta el punto que se le acuso de hechicera, y de que había traído tal desgracia al reino. Nosma fue repudiada y desterrada del reino de Smeelling.

Y así es como Nosma se convirtió en la Bruja Nosma.

El día siguiente, todo volvió a la normalidad. El reino de Smelling volvía a oler. Y todos creyeron que la marcha de Nosma les había devuelto la alegría de los aromas a sus vidas.

(Aceites esenciales de Canela y Naranja) Y celebraron una gran fiesta aromática con dulces, chuches y bizcochos. Que se olió, y olió a kilómetros y kilómetros de la ciudad.

Pasado un año de la marcha de Nosma, nadie la recordaba ya, cuando de repente se volvió a repetir lo ocurrido de no sentir ningún aroma, ningún olor…Y todos volvían a recordar a la bruja Nosma.

Terminaba de contar el viejo de barba blanca...

Y así, cada año, en el reino de Smelling, después de la noche más oscura, se repite el “desaromado” día. ¡Hasta el fin de los días! Llamándolo así el día “Anósmico” en su recuerdo.

De la bruja Nosma no saben mucho más en el reino de Smeelling, ¡pero eso ya es otra historia, otra historia aromática que contar!

Desde Sisen esperamos que os haya gustado este cuento aromático y que los mas peques de la casa lo hayan disfrutado. Os animamos a que contéis muchos más con la ayuda del poder de los aceites esenciales.

¡Sîsen os desea una misteriosa y feliz noche de Halloween!

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